Fungibilidad: token vs. NFT
Un token fungible (típicamente ERC-20) es intercambiable unidad por unidad — un token vale exactamente lo mismo que otro token idéntico. Un NFT es único e irrepetible por diseño (ERC-721), aunque puede fraccionarse en partes fungibles para representar propiedad compartida de un activo único, como un inmueble.
Dónde entra la clasificación legal
Ni la fungibilidad ni la unicidad determinan si un token es un security. Lo que importa es si el token representa una inversión —participación, deuda o expectativa de retorno que depende del trabajo de un tercero—. Un NFT puede ser un security token si representa eso; un token fungible puede no serlo si es utilidad pura.
Cuándo un NFT fraccionado cruza la línea
- Cuando la fracción se vende explícitamente como inversión con expectativa de retorno.
- Cuando el valor de la fracción depende del trabajo de gestión de un tercero (administración del activo, no solo su existencia).
- Cuando se promete liquidez o revalorización como parte de la propuesta de venta.
- El estándar técnico (ERC-721, ERC-1155) no cambia esta clasificación — es un análisis legal, no técnico.
TOKAI RWA parte siempre de la pregunta legal —¿es esto una inversión?— antes de decidir si el activo se representa como token fungible, NFT o security token.